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Entrevista Jorge Coronel. Presidente de la COMRA -Confederación Médica de la República Argentina
“La pandemia dejó una cicatriz que nos duele a todos”
A dos años del inicio de la pandemia, un balance sobre la actualidad del recurso humano en salud. La violencia en el ámbito sanitario y la falta de reconocimiento, dos deudas pendientes.
 
 
A dos años del inicio de la pandemia, ¿Qué evaluación hace?
Sin duda fueron dos años difíciles para el sector de la salud, involucrado desde un primer momento en la atención y la contención de una situación que en un principio fue de incertidumbre, con falta de elementos de trabajo y de protección. Eso llevó a que muchos empezaran a interpretar de distintas maneras cómo encarar la situación. Las medidas que se fueron tomando nos sorprendieron a todos, pero el sector salud fue la barrera de choque de la pandemia con consecuentes pérdidas de vidas, muchos colegas enfermos que enfrentaron la pandemia, con secuelas, viendo morir a colegas e incluso a familiares y conocidos. Fue muy duro no poder hacer nada y generó mucha impotencia, algo que no había ocurrido nunca antes. La situación fue dura hasta que aparecieron las vacunas, con ellas se fue revirtiendo.
¿Qué observan hoy como entidad que representa a los médicos de todo el país?
En principio, no hemos tenido el apoyo ni de los entes financiadores ni de las autoridades gubernamentales, tampoco un reconocimiento real ni económico. Eso fue muy desgastante y llevó a que los colegas se sintieran solos. La crisis fue severa y las reacciones violentas han aumentado. Todo llevó a hacer un combo que hace que el sector salud y de los médicos en particular se sintieran decepcionados por todo el esfuerzo que realizó y las vidas entregadas. En general ha dejado una cicatriz que nos duele a todos, sin embargo se piensa en seguir trabajando, estando al lado de los pacientes porque sabemos que, aunque han disminuido los casos, la pandemia no ha terminado y pueden venir otras oleadas de variantes que pueden azotar a parte de la población.
En relación a la violencia hacia el sector sanitario, ¿a qué la atribuye, cuál es su diagnóstico?
Es algo que en la sociedad está a flor de piel, un fenómeno social a nivel mundial. Estas reacciones no tienen una causa específica, se dan en todos los niveles y todos los sectores. Pero además, los actos violentos no solo son físicos, hay maltrato verbal y los mismos organizadores de los sistemas de salud no contemplan las deficiencias que tiene el sistema y no soluciona el problema, como los insumos necesarios para que los médicos trabajen en mejores condiciones. Y la cara visible justamente es el personal de salud, los primeros que reciben las reacciones de maltrato, muchas veces porque el mismo sistema no está preparado para brindar lo que el paciente necesita.
¿Qué respuestas han tenido por parte de las autoridades?
Son siempre reacciones espasmódicas; cuando el problema se manifiesta se reúnen, hay voluntad de querer solucionarlo, pero pronto se olvidan. Eso nos lleva a plantear que la situación debe ser totalmente distinta. Desde la Comisión de Salud del Senado están planteando una Ley para prevenir hechos de violencia. La hemos leído, nos han pedido aportes y estamos dispuestos a participar y a disponibilidad para lo que necesiten. Pero se trata por ahora de medidas preventivas y sin un castigo para quienes ejecutan los actos violentos. Los hechos violentos se van a volver a repetir, y por eso hay que involucrar a todos, con sanciones ejemplificadoras, con penas para estos hechos. Estamos cumpliendo una función con un estetoscopio como única arma.
¿Qué papel tiene la COMRA en la mesa de discusión de las políticas sanitarias a nivel ministerial?
Con algunos sectores del Ministerio de Salud de la Nación tenemos un acercamiento y buena relación. Fuimos invitados a participar en la Comisión de Residencias Médicas y también en algunas áreas de capital humano y especialidades. Pero más allá de eso hemos querido entablar otro tipo de relación, para plantear políticas de recursos humanos que son las que nos preocupan y no hemos llegado a un acuerdo por ahora. De hecho pretendemos participar de los COFESA -Consejo Federal de Salud-, con los ministros de salud de todas las jurisdicciones, para que puedan escuchar las voces de los médicos de todas las provincias. Hemos participado algunos años atrás, fue un pedido expreso a esta nueva gestión pero no hemos aún tenido esa posibilidad.
¿Qué puntos críticos están interesados en instalar?
Hoy tenemos varios aspectos, como las relaciones con obras sociales y prepagas, donde siempre el nivel de ajuste pasa por los honorarios médicos. Hicimos planteos en al Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación para trabajar en algunos aspectos Sabemos que hay Obras Sociales que están en crisis y otras que no tendrían que existir -lo dicen los mismos financiadores-. Y en cuanto a las prepagas, a veces se hacen cartillas muy cerradas y esto no permite que se pueda trabajar para la libre elección del médico, algo que está en muchas de las constituciones provinciales. Las actualizaciones de los honorarios además son siempre mucho menores de lo que se plantea mientras vemos cómo crecen ediliciamente o en otros aspectos no así con los honorarios para el sector de la salud.
Finalmente, ¿Cuál es la posición de la COMRA con respecto a la integración del Sistema de Salud?
En primer lugar, nos interesaría ver que existe una proyección a largo plazo, que sea sustentable económicamente en el tiempo. Eso aún no se ha podido aclarar, es solo por lo que hemos visto, una expresión de deseo. Hace mucho tiempo se viene hablando del acceso universal y una serie de cuestiones que plantean tener un sistema único de salud como ocurre en otros países como Canadá y Costa Rica. Nosotros estamos dispuestos a conversar y apoyar siempre y cuando haya una gestión eficiente, se pueda participar activamente y esté pensado a largo plazo. Costa Rica, por ejemplo, hace más de 40 años tiene un sistema médico único, con profesionales muy bien remunerados. La fragmentación que tiene nuestro sistema de salud está directamente relacionada con los magros ingresos, tanto en el sector público como privado y eso nos obliga a mantener el pluriempleo, andar de un lado a otro para tener ingresos que alcancen para vivir. Queremos que el médico pueda trabajar en un solo lugar con ingresos dignos y que le permita realizarse como profesional.
 
 
Por María José Ralli